Béccar: la vuelta de todos los días
Hora y media a paso de perro, con la historia del barrio abajo de los pies
Un recorrido en lazo de unos cuatro kilómetros y medio que sale y vuelve a la misma puerta, pensado para hacer todos los días. En el camino se cuenta lo que había acá antes de que hubiera casas: las quintas de frutales, los hornos de ladrillo que dejaron pozos que se convirtieron en lagunas, las flores que le dieron de comer al barrio, el hipódromo que trajo trabajo y el día en que llegó la Panamericana y cambió todo.
Con parada de café sobre el final.
Cómo la recorrés
El mapa
Las paradas
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1 · La puerta de casa — Germano al 2000El punto de partida: dónde estás parada, qué había acá antes y hacia dónde queda cada cosa.
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2 · Plaza Las Lomas — Las flores y el aguaLa primera plaza, el nombre que delata la forma del terreno y la época en que Béccar vivió de las flores.
- 33 · Plaza Carlos Gardel — El tren y los que llegaron
La plaza del cantor, la estación que le dio nombre al pueblo y las familias que llegaron con el ferrocarril.
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4 · Plaza Crisol — Los hornos de ladrillo y las lagunasLa historia más sorprendente del barrio: los pozos que dejó la fabricación de ladrillos y las lagunas que se formaron.
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5 · Parque del Bicentenario — El hipódromo y la autopistaEl punto más lejano del paseo, con espacio para que la perra corra, y las dos obras que cambiaron Béccar para siempre.
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6 · La panadería — La parada obligatoriaSobre el final, el café con medialunas: la parte del paseo que no se negocia.
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7 · La vuelta a casaLas últimas cuadras: qué mirar cada día para que el mismo paseo nunca sea igual.
Reseñas de viajeros
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